miércoles, 17 de octubre de 2012

¿Que es un gran Vino?




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En torno al vino ronda más de un mito; a mayor el precio, mejor calidad, por ejemplo, o que los añosacumulados por una botella ofrendarán un caldo memorable.
Puede que ambos parámetros cuenten en algunos, no todos los casos. Un vino no tiene que ser el más costoso de la carta para llevarse el palmarés.
Pasa, también, con ciertos vinos, que más vale descorcharlos antes de que envejezcan demasiado, en sujusta madurez, cuando no jóvenes aún.
Un gran vino es la conjunción perfecta de atributos naturales, suelo, agua, cepa, temperatura, exposición al viento y al sol; esa suma afortunada que los franceses llaman “terroir” y demanda el más cuidadoso entendimiento del hombre con el viñedo.
La permanencia en barrica y la debida guarda en botella culminan el milagro del vino.

Descubren que la cerveza es la bebida que más resiste las radiaciones nucleares


Cada vez son más las películas y series que tratan de llevar a la pantalla como sería sobrevivir en un mundo después del Apocalipsis arrasado por alguna catástrofe que acabara con la vida. Pues bien, ahora es posible saber que si, por ejemplo, una guerra nuclear asolara la Tierra, una de las bebidas que menos absorbería la radiación sería la cerveza, según ha informado el historiador Alex Wellerstein.
Sin embargo, este dato no se ha descubierto en un novedoso estudio llevado a cabo hace pocas semanas, sino que salió a la luz en una tesis encargada por la Administración Federal de la Defensa Civil norteamericana en 1957. Y es que, el miedo a una guerra nuclear llevó a Estados Unidos a autorizar un experimento para descubrir si la cerveza se vería afectada negativamente por la radiación de una bomba atómica.
Así, se planeó efectuar un estudio (al que se denominó «El efecto de las explosiones nucleares sobre las bebidas envasadas comercialmente») mediante el cual se situaron una serie de latas de varias bebidas en el lugar en el que se haría estallar una bomba nuclear. Además, para averiguar si las ondas afectaban de manera diferente a los productos dependiendo de la distancia a la que recibieran la radiación, se colocaron varias botellas a una distancia del punto de detonación de entre uno y tres kilómetros.
Como era de esperar, las botellas más cercanas a la zona cero contenían una gran cantidad de radiación, sin embargo, la sorpresa llegó al examinar las que se situaban a una cierta distancia: las latas de cerveza eran las menos contaminadas y era posible beberlas casi con toda seguridad.
De esta forma quedó demostrado que la cerveza resiste una liberación de energía equivalente a entre 20 y 30 kilotones de explosivo nuclear. Concretamente, los expertos señalaron que la radiación que contenía esta bebida se encontraba dentro de los límites permitidos para su uso en caso de emergencia.
Además, el estudio no se detuvo aquí, sino que también se aventuró a demostrar si el sabor de la cerveza cambiaba después de la exposición a la radiación. Para ello, usaron supuestamente a una serie de catadores que sentenciaron que las bebidas más alejadas no sufrían apenas cambios en su gusto original.
Así que ya lo sabe, si algún día un apocalipsis nuclear cae sobre su ciudad, no lo dude, puede abrir tranquilamente una lata de cerveza y tomarse «una caña» en medio del desastre, eso sí, encontrar algo de picar no contaminado sea quizás algo más difícil.

lunes, 17 de septiembre de 2012

Cerveza, se bebe más si se sirve en vasos curvos


Un estudio halla que los vasos de cerveza tipo “flauta” hacen que sea más difícil para los bebedores controlar la velocidad a la que beben
Los propietarios de bares podrían estar interesados en un nuevo estudio que muestra que las personas beben alcohol de forma más rápida cuando lo hacen en vasos tipo “flauta” que en vasos rectos.
Investigadores dirigidos por la Dra. Angela Attwood, de la Universidad de Bristol en Inglaterra, pidieron a 160 bebedores sociales de 18 a 40 años que tomaran decisiones con respecto a la bebida.
En un experimento, se les pidió que bebieran cerveza o una bebida sin alcohol en un vaso recto o uno curvo.
Cuando bebían cerveza de un vaso recto, bebían a una velocidad el doble de lenta que cuando lo hacían en un vaso curvado. No se observó ninguna diferencia en cuanto a la rapidez con la que tomaban la bebida sin alcohol.
Los investigadores creen que esto podría tener algo que ver con que los vasos curvados hacen que sea más difícil para los bebedores controlar la cantidad que beben.
En otro experimento, los participantes observaron fotografías de dos vasos con diferentes niveles de líquido e intentaron determinar si estaban medio vacíos o medio llenos. Sus estimaciones difirieron en mayor medida cuando miraban los vasos curvados.
“Las personas a menudo hablan de “controlar la velocidad a la que beben” cuando consumen alcohol como una forma de controlar los niveles de embriaguez, creo que el punto importante a resaltar de nuestra investigación es que la capacidad de controlar la velocidad a la que se bebe puede verse afectada por la forma del vaso”, señaló Atwood en un comunicado de prensa.
El estudio apareció hace poco en la revista PLoS One.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Un trago de alcohol por día mejora la salud femenina


El alcohol en exceso es muy perjudicial para la salud. Sin embargo, tomado en moderación parece traer beneficios importantes a las mujeres. Las damas que consumen una bebida alcohólica por día o un poco menos logran una mejor salud al llegar a la tercera edad, concluyó una nueva investigación.

Los autores de la Escuela de Salud Pública de Harvard (Estados Unidos) afirmaron que “nuestro estudio sugiere que el consumo regular y moderado de alcohol en la mediana edad parece estar relacionado con un incremento modesto en la salud general de las mujeres que llegan a edades avanzadas”.
Sus conclusiones fueron publicadas en la revista PLoS Medicine.
MODERACIÓN PARA LA SALUD
Para llegar a dichas conclusiones los autores entregaron un amplio cuestionario sobre el consumo de alcohol a 121.700 mujeres. El estudio comenzó cuando las voluntarias estaban en su mediana edad, y luego los investigadores revisaron su salud y sus hábitos de consumo de alcohol cuando habían superado los 70 años.
Qi Sun, el autor principal, notó que las damas que tomaban un vaso de alcohol por día tenían posibilidades 20% mayores de lograr una mejor salud general al llegar a la tercera edad, en comparación con las mujeres que nunca tomaban. A su vez, las muchachas que disfrutaban moderadamente del alcohol mostraron una tendencia a la salud 50% mayor que las colegas que consumían una bebida de vez en cuando.
Sun detalló que las voluntarias que aprovecharon los beneficios del alcohol sufrían menos enfermedades crónicas como cardiopatías y diabetes, y desarrollaban menos impedimentos cognitivos o problemas mentales.
Los autores recordaron que los especialistas sugieren que las mujeres consuman hasta una bebida por día y los hombres hasta dos, para obtener la mayor cantidad de beneficios que puede brindar el alcohol. “Nuestra investigación apoya esta recomendación y brinda nueva evidencia que indica que beber poco o moderadamente en la mediana edad puede mejorar la salud general en las mujeres cuando se convierten en adultas mayores”, concluyeron.
fuente:  WWW.NEOMUNDO.COM.AR

miércoles, 15 de agosto de 2012

A la salud del vino

Siglos antes de Cristo se lo usaba como medicamento. La ciencia comprobó los efectos benéficos de su consumo moderado en la reducción de episodios cardiovasculares y de otras patologías. 

 Por Marcela Furlano
mfurlano@diariouno.net.ar 


  Los mendocinos, nacidos en una provincia cuya actividad principal es la vitivinicultura, no desconocemos los placeres del buen vino. En los últimos años ha crecido el interés por profundizar en el conocimiento de esta bebida, ya sea para dedicarse profesionalmente (por ejemplo como sommelier) o de personas que se inscriben en cursos de degustación para aprender y así poder disfrutar de las notas ocultas de esta bebida. Pero también existen los profesionales que se han dedicado por años a estudiar la relación que existe entre el vino y la salud. Entre ellos está el doctor Raúl Pastor. Él se desempeña profesionalmente en el Hospital de Clínicas José de San Martín, en la IV Cátedra de Medicina Interna, cuyo profesor titular es el reconocido doctor Roberto H. Iermoli, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. 
     Desde hace años, el doctor Pastor se ha dedicado no sólo al estudio de los efectos benéficos del vino, sino también a difundirlos, de allí que mantenga una estrecha relación con nuestra provincia, por ejemplo a través de disertaciones en el Instituto Nacional de Vitivinicultura. El profesional destaca: “El vino en la salud ha tenido protagonismo desde el origen de la historia. Hay que recordar que en Sumeria, en la Mesopotamia de Medio Oriente, nace la escritura, estamos hablando del año 4000 o 4500 antes de Cristo. En esa zona se encontró, en las ruinas de Nippur, la primera farmacopea, de un médico de la civilización sumeria, escrita en una tablilla de arcilla, donde se hacía un listado de los productos botánicos que se utilizaban con fines medicinales, entre ellos estaba el vino”. 
     Durante siglos la relación entre esta bebida y la salud continuó, y los médicos de diferentes épocas históricas seguían recomendándolo como un remedio, pero todo esto se basaba en observaciones empíricas, en el método de prueba y error, y en seguir lo que para lo mayoría de los pacientes resultaba provechoso. Pero el doctor Claude Bernard (1813-1878) introdujo la medicina experimental en la fisiología y surgió de esta manera la metodología en la investigación. En el caso particular del vino este fue el puntapié inicial de las miles de investigaciones que desde ese momento se hicieron sobre sus propiedades saludables. El mismo Bernard contribuyó investigando los efectos del alcohol puro en la digestión. Paradoja revolucionaria En 1992 hubo otra investigación que contribuyó enormemente a posicionar al vino como una bebida saludable: la llamada “paradoja francesa”. 
     En ese año el investigador Serge Renaud publicó un estudio que analizaba la tasa de mortalidad de los franceses por enfermedades coronarias (comparable con la de otros países con una alimentación más equilibrada), a pesar de que su dieta es rica –y famosa– por el consumo de grasas saturadas (crema, manteca, quesos, etcétera). ¿Qué los protegía? El consumo moderado de vino. Según el doctor Raúl Pastor, “a partir de ese momento y hasta nuestros días lo más destacable de los antecedentes del vino y la salud es que se ha demostrado con rigor científico que el vino reduce hasta 50% los eventos cardiovasculares”. Los principales protagonistas de este benéfico efecto son los polifenoles, al decir del doctor Pastor “componentes que la naturaleza le da a la planta para defenderse de los ataques microbianos (esto incluye hongos), radiaciones ultravioletas, etcétera. La planta reacciona defendiendo su estructura genética, para que su ADN no sufra modificaciones y la manera en que lo hace es a través de los polifenoles antioxidantes.
      ¿Cómo afecta esto nuestra salud? Los radicales libres son unas moléculas que se derivan del oxígeno, en constante formación en nuestro organismo y en pequeñas cantidades no tienen efectos tóxicos. Hablando de una situación de normalidad, los radicales libres se producen de manera constante en una determinada concentración y son neutralizados por las defensas antioxidantes, que pueden provenir tanto del propio cuerpo como ser incorporadas por los alimentos. Si se produce un desequilibrio en esta relación, ya sea porque aumenta la producción de radicales libres o porque bajan las defensas antioxidantes, se produce el llamado “estrés oxidativo” asociado con la aparición de enfermedades cardiovasculares, cerebrovasculares, entre otros. Se recomienda entonces la ingesta de antioxidantes naturales para disminuir ese estrés oxidativo. 
     El consumo de vino (sobre todo tinto) favorece con el poder antioxidante de los polifenoles en restablecer ese perdido equilibrio, por supuesto, siempre hablando del consumo moderado del mismo. 

Fuente: http://www.diariouno.com.ar/afondo/A-la-salud-del-vino-20120730-0025.html 

domingo, 15 de abril de 2012

Consumir cerveza no produce obesidad



El consumo moderado de cerveza no produce obesidad y por eso esta bebida puede incluirse en una dieta de adelgazamiento, según ha expuesto el médico del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Miguel Servet de Zaragoza y uno de los tres autores del manual 'La cerveza en el tratamiento dietético del obeso', Alejandro Sanz.

Sanz ha explicado en rueda de prensa que una cerveza sin alcohol tiene unas 40 kilocalorías y una cerveza normal unas cien y "esto no produce obesidad" si se consume moderadamente, lo que significa unas dos o tres cañas al día en el caso de los hombres y una o dos en el caso de las mujeres.

El facultativo ha precisado que se ha comprobado que el consumo moderado de cerveza tiene beneficios para prevenir los riesgos cardiovasculares y sobre el colesterol denominado 'bueno' y su inclusión en la dieta de una persona obesa "le permite estar en la sociedad, hacer vida social".

En este sentido, ha reconocido que en su trabajo de endocrinólogo ha comprobado que el paciente "agradece" poder consumir cerveza moderadamente porque "le permite adaptar su dieta a la vida social", de forma que se hace "más llevadera" y contribuye a que ésta se cumpla, además de tener un efecto psicológico positivo.

Sanz ha comentado que muchos pacientes "dejan de hacer dieta" durante el verano, recuperando los kilos perdidos durante el curso, algo que se quiere contrarrestar con el manual 'La cerveza en el tratamiento dietético del obeso', que va a ser distribuido entre las consultas de endocrinología de los hospitales aragoneses y los centros de especialidades, con un manual para pacientes y otro para facultativos.

Esta última acción corresponde a una campaña informativa de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO) y el Centro de Información Cerveza y Salud.

El manual ha sido también elaborado por el facultativo del servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital de Basurto de Bilbao, Fernando Goñi, y el miembro de la sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital Virgen de la Torre de Madrid, Manuel Gargallo.

VIDA SALUDABLE

El médico del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Miguel Servet de Zaragoza ha incidido en la importancia de que todos los ciudadanos y las personas obesas incorporen hábitos de vida saludable como hacer ejercicio físico habitual, tener una dieta equilibrada y hábitos saludables "integrados en la vida diaria, también a la hora de salir por ahí y tomarse una cerveza con los amigos".

Sanz ha advertido que lo que engordan pueden ser los alimentos que se consumen acompañando a la cerveza, como alimentos fritos, rebozados o frutos secos, y no la bebida y por eso se recomienda sustituirlos por encurtidos como pepinillos, cebolletas o anchoas.

Además, ha advertido de que el hecho de que el paciente obeso pueda tomar unas dos cervezas diarias no quiere decir que pueda acumular el fin de semana las cervezas que no se tome a lo largo de la semana, práctica que no es recomendable, "como tampoco lo sería dejar de comer cada día para comer el fin de semana", ha ejemplificado.

Asimismo, ha señalado algunas recomendaciones, como comenzar con agua o cerveza sin alcohol y calmar así la sed, para después tomar las dos cervezas, en caso de que se salga por la noche, o distribuir las cervezas, una a la hora de comer y otra a la hora de cenar, cuando habitualmente se coma con cerveza.

Por su parte, profesor del Grado de Nutrición de la Universidad Complutense de Madrid, Jesús Martínez, ha manifestado que la función de las bebidas en general es aportar agua al organismo.

En el caso de la cerveza, ha dicho, tiene un 94 por ciento de agua y es, además, la bebida fermentada que menor contenido alcohólico posee y también es un alimento que aporta sustancias nutritivas, como proteínas, vitaminas, ácido fólico, minerales y antioxidantes y ha recordado que estos últimos contribuyen a disminuir factores de riesgo de las enfermedades cardiovasculares y la osteoporosis.

Asimismo, ha indicado que un estudio realizado en la Universidad de Granada ha demostrado que el consumo de cerveza después de realizar ejercicio físico hidrata en la misma medida que el agua, pero, además, contribuye a recuperar más rápidamente el músculo.

Por eso ha explicado que el objetivo de la campaña es "romper los tabúes e ideas preconcebidas que tiene mucha gente sobre alimentación, como que la cerveza engorda".

Según ha sostenido, "la base de esta campaña es la ruptura de esos prejuicios" y transmitir que "lo que engorda es lo que se come de más y lo que no se hace de ejercicio", de forma que la campaña "se centra en la promoción de una alimentación adecuada y en la necesidad de un estilo de vida saludable".


FUENTE: http://www.nosolonutricion.com/articulo-Consumir-cerveza-no-produce-obesidad-31.html

Las 5 cervezas más raras del mundo

Las 5 cervezas más raras del mundo

Quizás escuchaste hablar de una Budweiser que mezclaba su sabor con tomate y almejas... O de una cerveza para perros con sabor a carne. Aquí, cinco casos que las equiparan en rareza. Experimentos tan extraños que algunos de ellos tuvieron corta vida en el mercado.

Cerveza sabor pizza
Directo desde Illinois, EE.UU. Esta cerveza creada por Tom y Athena Seefurth promete el sabor de una pizza de muzzarella con albahaca, orégano, tomate y ajo. Es barata como pizza de estadio: a U$S 2 los 500ml en la web.

Cerveza sabor crème brulée
La crème brulée es un postre francés tan rico y cremoso que merecía tener su cerveza. Pero no fue idea de un francés sino autoría de la cervecera neoyorquina Southern Tier. La botella de 650 ml cuesta U$S 20 en internet.

Cerveza sabor té de limón
La compañía canadiense Mill St. Brewery elabora una cerveza sabor té de limón, con tés marca Orange Pekoe y Earl Gray. Ideal para un día caluroso. A U$S2,20 la botella, solo en su país de origen.

Cerveza sabor dona
¿Una cerveza inspirada en Homero Simpson? La empresa estadounidense Shenandoah Brewery elaboraba este extraño brebaje: una Stout con sabor a vainilla, caramelo y chocolate. Tan dulce que recomendaban consumirla como postre.

Cerveza con champagne
Se llamaba Krait Prestige Champagne Lager y era la versión estadounidense de un invento inglés: mezclar cerveza con champagne en un mismo envase. Se vendía en una botella que parecía ser la de un espumante.

FUENTE: http://ve.noticias.yahoo.com/las-5-cervezas-m%C3%A1s-raras-del-mundo.html